Jonathan Juárez, 31-08-2010, Sinaloa.- De niño, vivió y creció viendo jugando el voleibol, disciplina que consideró como el deporte rey en El Molino de Sataya, comunidad que en aquél entonces pertenecía a Culiacán.
Su intención de practicarlo hizo que día a día formulara la manera de hacer una pelota y poder jugar con niños de edad, hasta que encontraron la solución.
Fue cuando Jesús Édgar Valdez Niebla comenzó a hacer sus pininos en lo que fue el deporte de sus glorias.
A sus 4 años, le gustaba ver las careadas que jugaba, soñando algún día poder estar dentro de la cancha, pero su sueño se cumplió antes de lo esperado, aunque fue en otras circunstancias.
"Tengo bien presente aquélla época, éramos de escasos recursos y hacíamos pelotas con calcetines, porqué no teníamos dinero para comprar una pelota, así que lo resolvíamos con pelotas de calcetines, los mojábamos, los exprimíamos y tenía mayor peso, juntábamos varios y teníamos una gran pelota", recuerda el entrenador de la Universidad Autónoma de Sinaloa.
"Nuestra red o lo que dividía el terreno era el cerco que dividen las casas, hacíamos la rayas y a jugar, hasta de apuesta jugábamos, de 2, 3 o 5 centavos".
De igual manera, recordó que en ocasiones guardaban bolsitas de café Marino y café Combate que contenían promociones, y canjearlas por pelotas y así guardar los calcetines.
Pero no fue el único deporte que practicó. También probó el beisbol, futbol y basquetbol, pero fue el voleibol el que más le llamó la atención y más porque sus hermanos también lo practicaban.
Forman equipo de hermanos
Los Valdez siempre fueron muy unidos, y más dentro de la cancha. Formaron un equipo que fue el que todos querían vencer y más la Universidad Autónoma de Sinaloa, con los que tenían los mejores 'agarres'.
Édgar comentó que en aquél tiempo, la cancha del Centro Cívico Constitución, que era llamada la catedral del voleibol, se llenaba de aficionados que iban a verlos jugar.
"Nuestro equipo siempre llamó la atención porque era formado por nosotros (los hermanos Valdez), así como los Meza del Humaya, Andrés, Tomás, Ricardo, Jesús, que eran también hermanos y primos, éramos pura familia, esa era la razón por la que era muy llamativo", recordó el entrenador.
"Contra la UAS eran los mejores encuentros, siempre había mucha gente que iba a vernos jugar y se iban satisfechos, jugábamos encuentros de 6 contra 6 y posteriormente armábamos careadas de 3 contra 3, pero ya de apuesta, fue una rivalidad tremenda, al final de cuenta nos hicimos grandes amigos y en cada ocasión que nos juntamos recordamos esos tiempos"
Esa fue una de sus más grandes satisfacciones, el jugar al lado de sus hermanos, y la otra fue representar a la UAS, a Culiacán, a Sinaloa y México en eventos de voleibol.
Le 'pican' el orgullo
Édgar Valdez recordó que al integrarse al equipo universitario, por una invitación de José Luis García en diciembre de 1976, le tocó ir a participar a un torneo amistoso a Durango, siendo su primera gira, y curiosamente fue el único que no tuvo participación, lo que le 'picaron' el orgullo y se planteó en ser de los mejores para las próximas competencias.
"Fue una cosa que me caló muy hondo, y no le eché la culpa a José Luis (García), y pensé, si no me metió es porque todavía no tengo el nivel, me hice el propósito y agraciadamente me dieron la oportunidad en el Nacional que teníamos en marzo de 1977 y a partir de ahí siempre estuve en el cuadro titular", indicó.
Valdez Niebla comenzó a jugar la posición 4, de rematado, ya que de acomodador estaba Octavio Cárdenas Ramos, a quien consideró un gran jugador y acomodador de primer nivel.
"Cuando Octavio se retiró quedamos de Guillermo Espinoza Beltrán, el 'Milhoras' que en paz descanse, y yo, pero en el Nacional de 1983, en la Final, José Luis me dio la alternativa de que fuera el acomodador principal y me quedé hasta 1987, tiempo en el que ganamos 2 títulos nacionales, un tercer lugar, así como asistir a la Universiada Mundial a Yugoslavia, además de muchas más resultados importantes", expresó el ex jugador.
Al retirarse como jugador, pasó a ser dirigente, entre ellos estar al frente del Comité Municipal de Voleibol, a la Asociación Estatal y actualmente es el director del Alto Rendimiento del Isde.
"Tengo bien presente aquélla época, éramos de escasos recursos y hacíamos pelotas con calcetines, porqué no teníamos dinero para comprar una pelota, así que lo resolvíamos con pelotas de calcetines, los mojábamos, los exprimíamos y tenía mayor peso, juntábamos varios y teníamos una gran pelota".
"Nuestro equipo siempre llamó la atención porque era formado por nosotros (los hermanos Valdez), así como los Meza del Humaya, Andrés, Tomás, Ricardo, Jesús, que eran también hermanos y primos, éramos pura familia, esa era la razón por la que era muy llamativo".
"Fue una cosa que me caló muy hondo, y no le eché la culpa a José Luis (García), y pensé, si no me metió es porque todavía no tengo el nivel, me hice el propósito y agraciadamente me dieron la oportunidad en el Nacional que teníamos en marzo de 1977 y a partir de ahí siempre estuve en el cuadro titular".
Jesús Édgar Valdez Niebla
Nuevo miembro del Salón de la Fama Municipal